La memoria te come la tarde y la firmas tú. Te enseñamos a usar la IA como copiloto de redacción sin perder el control técnico ni el rigor normativo.
Antes de automatizar nada, conviene tener claro qué estamos redactando y qué se juega en ese documento.
Si eres electricista, instalador de climatización o llevas obra, sabes que la parte de picar cable o montar la máquina no es lo que te quita el sueño: es el papeleo. Aprender **cómo redactar una memoria técnica con IA** no va de que una máquina firme por ti, va de quitarte de encima las tres horas de sentarte delante del folio en blanco y salir con un borrador decente en veinte minutos. La firma, el criterio y la responsabilidad siguen siendo tuyos; lo que cambia es cuánto tardas en llegar al documento.
Una memoria técnica es el documento que describe una instalación o una actuación, justifica que cumple la normativa que le aplica y sirve de respaldo ante el cliente, la administración o la compañía. No es literatura: es un texto ordenado, con datos concretos y con referencias a los reglamentos. Y precisamente por eso es tan repetitivo. El 70% de lo que escribes en cada memoria es estructura y fórmulas que se repiten; lo que cambia son los datos de la instalación. Ahí es donde la IA rinde de verdad.
La idea clave: la IA no sabe nada de tu instalación. Tú le das los datos y la normativa que aplica; ella los ordena, redacta y da forma. Si le das poco, se inventa. Si le das todo, te ahorra la tarde.
Una memoria bien montada tiene siempre los mismos bloques. Conócelos tú primero para poder exigírselos a la IA.
Da igual el oficio: casi todas las memorias comparten el mismo esqueleto. Si se lo das a la IA por escrito, deja de improvisar y rellena hueco a hueco. Esta es la estructura estándar que puedes pedirle que siga.
| Apartado | Qué va dentro |
|---|---|
| Objeto de la memoria | Para qué es el documento y qué instalación o actuación describe |
| Titular y emplazamiento | Datos del cliente, dirección, referencia catastral |
| Descripción de la instalación | Qué se ha ejecutado o se va a ejecutar, con sus características |
| Justificación normativa | Qué reglamento y qué apartados concretos le aplican |
| Cálculos y datos técnicos | Potencias, secciones, cargas, dimensionados, mediciones |
| Conclusión | Declaración de que lo descrito cumple lo exigido |
Cada oficio le añade sus matices. Un electricista se apoyará en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión y sus instrucciones técnicas (ITC-BT); un instalador de clima, en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios; en obra manda el Código Técnico de la Edificación. La estructura no cambia, cambia el contenido que metes en el apartado de justificación normativa.
El método completo en cinco pasos. La regla de oro: la IA redacta, tú aportas los datos y revisas.
Trabaja por partes. En lugar de pedir la memoria entera de golpe, pídela apartado a apartado: primero la descripción de la instalación, luego la justificación, luego los cálculos. Sale mucho más limpia y la controlas mejor.
Este es el prompt base. Cambia lo que está entre corchetes por tus datos reales y funciona para cualquier oficio.
Aquí tienes una plantilla probada. La copias, rellenas los corchetes con los datos de tu instalación y la normativa que aplica, y la pegas en ChatGPT. Guárdala: la reutilizarás en cada memoria cambiando solo los datos.
Prompt base para redactar una memoria técnica
Actúa como técnico redactor de memorias del sector [electricidad / climatización / obra] en España.
Vas a redactar una memoria técnica en español de España, con tono formal, claro y objetivo.
DATOS DE LA INSTALACIÓN (usa SOLO estos):
- Tipo de instalación: [ej. instalación eléctrica de vivienda unifamiliar]
- Emplazamiento: [dirección / referencia catastral]
- Titular: [nombre]
- Características técnicas: [potencia, secciones, equipos, mediciones...]
- [añade todos los datos que tengas]
NORMATIVA APLICABLE (te la pego yo; cíñete a esto, no la cites de memoria):
[pega aquí los artículos o ITC concretos: REBT ITC-BT-XX, RITE IT-X, CTE DB-XX]
ESTRUCTURA QUE DEBES SEGUIR, apartado por apartado:
1. Objeto de la memoria
2. Titular y emplazamiento
3. Descripción de la instalación
4. Justificación normativa
5. Cálculos y características técnicas
6. Conclusión
REGLAS:
- Usa únicamente los datos que te he dado.
- Si falta un dato, escribe [PENDIENTE: qué falta] y NO te lo inventes.
- No afirmes que algo cumple la norma si los datos no lo justifican.
- Marca con [REVISAR] todo punto que dependa del criterio del técnico firmante.Fíjate en las dos instrucciones clave: "[PENDIENTE] si falta un dato" y "[REVISAR] si depende del criterio del técnico". Son las que evitan que la IA rellene huecos con datos inventados. Si un oficio distinto encaja mejor con tu caso, verás ejemplos concretos en el catálogo de cursos.
Mismo método, matices distintos según lo que redactes.
Para un boletín o una memoria de baja tensión, dale a la IA la potencia contratada, la sección de los conductores, el tipo de protecciones y la ITC-BT que corresponda al tipo de local. Pídele que justifique el dimensionado con los datos que le has dado, sin inventarse secciones. Si trabajas a diario con estos documentos, en el curso de IA para electricistas e instaladores se ve cómo montar plantillas para boletines, presupuestos y memorias de tu día a día.
En una instalación térmica, aporta las cargas, la potencia de los equipos, el tipo de sistema y los apartados del RITE que apliquen. La IA te ayuda a redactar la descripción y la justificación, pero los cálculos de carga los pones y los verificas tú. Tienes el detalle aplicado a tu sector en el curso de IA para técnicos de climatización y HVAC.
Aquí las memorias, los partes y los informes de seguimiento se comen media semana. La IA es ideal para pasar tus notas de campo a un informe ordenado y para redactar memorias de calidades a partir de una lista de materiales. Cómo encadenar esos documentos con tus propios datos lo trabajamos en el curso de IA para jefes de obra y reformas.
El aviso más importante del artículo. No te lo saltes.
La memoria la firma un profesional habilitado, no la IA. ChatGPT no tiene tu titulación, no asume ninguna responsabilidad y no garantiza que la instalación cumpla la normativa. Es un asistente de redacción, no un técnico. La revisión completa por tu parte, antes de firmar, no es opcional: es obligatoria.
Usada así, con la cabeza, la IA no te sustituye: te libera de la parte mecánica para que dediques tu tiempo al criterio técnico, que es lo que de verdad se te paga. El folio en blanco deja de existir y la calidad la sigues poniendo tú.
No necesitas ser un experto en informática para esto. Necesitas tus datos ordenados, la normativa a mano y una plantilla de prompt como la de arriba. Empieza por una memoria sencilla que ya tengas hecha: pídele a la IA que redacte su borrador con tus datos y compáralo con el tuyo. Verás enseguida dónde te ayuda y dónde tienes que meter mano.
El siguiente paso
Si quieres montar tus propias plantillas para el papeleo de tu oficio y dejar de perder tardes con documentos que se repiten, échale un ojo a nuestros cursos de IA por profesión. Están pensados para gente de oficio, no para informáticos.
Cada vez más clientes le preguntan a la IA a quién contratar. Aprende a que ChatGPT, Google y Perplexity recomienden tu negocio local.
Aprende a montar un chatbot de WhatsApp con IA que responde al instante, da citas y no deja escapar clientes, sin saber programar y sin humo.
La IA no pone los precios por ti, pero ordena las partidas, calcula y redacta el presupuesto en minutos. Te enseñamos el método paso a paso.